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jueves, 31 de mayo de 2018

DAHYANA, MI SIRENA, MI MUSA

         
   
    Llegaste a mi como llega el viento, sin esperarlo, sin avisar, probablemente te trajo él, o el destino por capricho, o simplemente porque sí, da igual.

Llegaste y aún sin quedarte como me gustaría que te pudieras quedar y esperando que nunca del todo te llegues a marchar, porque tú, dentro de mi siempre vas a estar, porque con tu forma de ser, con tu personalidad, con tu risa y tus vivos colores, mi corazón has llegado a alegrar.

No hace falta que te diga mucho más, bien me conoces y bien lo sabes, para ti soy un libro abierto en tus manos, solo con verme y sin abrirme eres capaz de leerme.

Mi querida Dahyana, con tu dulce aroma a frutas y licor embriagador que llega a ser cálido y fresco, me quedo, porque todo ello, toda tú te han convertido en mi musa y mi inspiración.

Cada mañana me despertaré pensando en ti, en ese momento en el que te pueda ver y oír, esperando que en ese instante el tiempo se pare, que no avance, deseando que sea eterno; cada momento lo viviré como si fuera el último y también el primero, y en mis recuerdos quedará como queda una huella en un papel.

Y al llegar la noche, ya cuando no estés aquí, pronto dormiré para soñarte y en mis sueño poder acompañarte, y dormiré para pronto poder despertar en otro amanecer en el que poderte ver otra vez.

Y así dejaré que pasen los días sin ti, para volver a estar contigo y que tu voz, tu alegría, tu sonrisa, tu color y tu calor en invierno sean mi abrigo y en verano sean mi sol.

Porque esto no es una despedida, ni un adiós, esto es un hasta pronto, muy pronto, y nos veremos y nuestras cosas nos contaremos y nos reiremos, y en los malos momentos la mano nos tenderemos, mi querida Dahyana, mi sirena, mi musa.

martes, 29 de mayo de 2018

FLOR DE LA AMISTAD, FLOR DEL AMOR

    Pasan los días, las semanas y los meses, y entre los dos todo crece, todo florece como la flor de dulce aroma y llena de vibrantes colores, que se riega y crece, crece con el tiempo, con las palabras, las miradas y las sonrisas, haciendo de la raíz de aquella primera mirada, de ese primer hola, algo que se hace más fuerte con ganas pero sin prisas.

Entre los dos va naciendo una flor, una bella flor, una flor que nace de la amistad y que, quien sabe y así es por parte de al menos uno de los dos, lleve a ese sueño idílico que todo el mundo llama amor y que en cualquier caso, se sueñe o no, es casi inexplicable, es algo que solo entiende la razón y siente el corazón. 

Lo único que es cierto y que se puede explicar, es que esa flor crece y florece, y con cada momento que pasa entre ellos, con cada palabra, con cada mirada y con cada beso lanzado al viento, es flor tiene cada día más y más color.

Verse cada mañana, es como salir ver salir el sol, es empezar cada día con una sonrisa más grande que la de la Mona Lisa llena, llena de alegría y de energía, es llenar sus corazones de colores, de sensaciones y emociones; y mientras esa flor riegan, ellos esperan, esperan ese momento que llega lento, pero llega y es en ese instante en el que todo, una vez más se entrega.

Es la flor de la amistad, que todo lo hace llegar, llenándolo de color hasta convertirse en la flor del amor.

lunes, 28 de mayo de 2018

CRISTAL

Con ella me siento como el cristal, frágil y transparente, fácil de pasar y traspasar, tanto que creo que puede ver más allá de lo que yo pueda ver. Me deshoja, me desnuda y me desarma con tanta facilidad que siento como me escurro y me escapo de entre sus dedos, y sin embargo creo que no ha llegado hasta el final.

Es como el viento, me envuelve, me abraza y me traspasa sin que yo me llegue a enterar, me mira más allá de lo que yo pueda mostrar, mucho más allá de lo que yo pueda llegar a notar o tan siquiera imaginar.

Tiene un poder enigmático que me atrapa y me desalma las entrañas, no importa lo que yo haga o diga, da igual que imágen quiera o pueda mostrar, cualquiera de ellas será un juego en sus manos, desmontándola capa a capa, tan transparente y clara ante sí, que nada puedo hacer ni decir.

Ya no se que ve ni que piensa cuando me mira, observa tan dentro de mí que llega a ver personas que ni yo conozco, y sin embargo ella en mis manos es como el cubo de rubik, no se si algún día la llegue a conocer completa de cuerpo y alma y hasta de espíritu, desde luego tanto como ella a mi no, no lo creo, pero es imposible rendirme y resistirme ante ella, me gana.

Con y ante ella soy cristal, fino, frágil y transparente, tanto que nada queda oculto a sus ojos. No soy ningún secreto, ni enigma, ni jeroglífico que no pueda adivinar, soy una caja de sorpresas sin sorpresa, siempre abierta. 

jueves, 24 de mayo de 2018

¿CUÁNDO SE CONVIRTIÓ EN AMOR?

      De repente, un día, una persona se cruza en tu camino, por circunstancias de la vida o por capricho del destino tu vida empieza a ser parte de la suya y viceversa, se convierte en parte de tu rutina diaria y tú de la suya, os conocéis. 

Al principio es un poco extraño, os invade la desconfianza, la incertidumbre y hasta probablemente la timidez, os saludáis, habláis, y por causas de fuerza mayor os vais acercando el uno al otro más y más, rompiendo día a día esa timidez, esa desconfianza...os encontráis cada vez más agusto el uno con el otro, os abrís mutuamente, hasta que llega el día en que todo es como si os conocierais de casi toda la vida, o al menos desde hace mucho tiempo, tanto que ni recuerdas que día ni como empezó todo. 

Sencillamente pasa y fluye, y se da de tal manera que hasta te llegas a dar cuenta de que te gusta, y te gusta mucho, y no solo físicamente, te gusta todo de esa persona, como es, como se da todo entre vosotros, como te hace sentir, es todo tan bonito, se da todo tan bien que quieres más de esa persona, quieres verla ya, y tenerla cerca, oírla, olerla, tocarla y hasta besarla, estaríais juntos todo el día, sería un día que no acabase nunca, un día en el que te das cuenta de que ese sentimiento, esas ganas van a más, tanto que eso que sientes, que deseas y hasta ansías, resulta ser amor.

¿Cuándo se convirtió en amor?, no lo sabes, al menos no sabes bien como explicarlo, o si, porque es como un chispazo, un instante, un segundo en el que todo cambia, tu mundo es diferente, o al menos lo ves o quieres que sea así. Todo se transforma cobrando otra dimensión que ni por asomo te habías planteado tiempo atrás.

Quieres y hasta necesitas que esa persona sea tu nuevo camino, te lleve a un nuevo mundo con el que probablemente hayas llegado a soñar, y por soñar, sueñas a esa persona, te la imaginas y la sientes de mil maneras, la deseas.

Es un deseo que llega a ser pecaminoso de pensamiento, aunque mayor pecado sería negarte la mayor, negarte todas esas mariposas que te invaden, que te hacen sentir nervios, calor y hasta ansiedad. La adrenalina se dispara.

¿Y a partir de ahí, qué?, deseas que por su parte fuera igual, quieres contagiarle tus sentimientos y sensaciones, tus deseos, que te necesite y ansíe igual, tu corazón lo pide a gritos, gritos que callas y que casi no te puedes aguantar, pero tu cabeza dice que pares, porque sabes que por su parte, es muy posible que no todo sea igual, que donde tu sientes amor, esa persona vea solo amistad, una buena amistad.

Así pues te toca desacelerar, ir momento a momento, día a día aunque quieras volar, y sin dejar de sentirlo, de pensarlo y soñarlo, no te dejas de preguntar cuando se convirtió en amor.


lunes, 21 de mayo de 2018

EXTRAÑO Y DESEO

Extraño,

tus buenos días al despertar,

tu sonrisa en la mañana,

tu mirada que no dejo de mirar,

tu voz preguntando ¿qué tal? y que mis oídos echen a bailar,

tus historias que hago mías y me animo a escuchar,

tu caminar que mas que andar, es bailar,

 tus curvas que me alegran la vista,

te extraño a ti, siempre a ti y nada más.



Deseo,

ver amanecer porque esa es mi señal de que pronto te voy a ver,

que suene el timbre y saber que eres tú,

verte y saludarte porque solo eso va a alegrarme,

abrazarte tan fuerte que nada pueda de ti despegarme,

acariciarte muy dulce y suave y con tu piel quedarme, 

besarte y llenarme tanto de ti que te sienta en tu ausencia hasta volverte a ver,

te deseo a ti, solo a ti y nada más.

viernes, 18 de mayo de 2018

JUEGOS CALIENTES

      Llego a casa, y apenas abro la puerta, escucho su voz a lo lejos diciéndome que espere un momento, que no entre, sonrío, me asomo con la curiosidad divertida de un niño, medio sonriendo, la oscuridad es completa salvo por un agradable aroma a rosas y unos destellos tintineantes que la rompen, y entonces su voz juguetona y entre risas, me dice que entre. 

Entro rompiendo el silencio con mis pisadas en la tarima, llego al oscuro salón tan solo iluminado por camino de velas y pétalos de rosas que están por todas partes, hasta en una mesa del comedor bien preparada para una cena romántica, y hay más pétalos y velas que llevan al pasillo de las habitaciones. Hace calor, la calefacción está a tope, pero no es ese el calor que siento, es más intenso, más profundo, y no es sexual, va más allá del sexo, es un calor que me abriga, que me calma. Me siento tan agusto en casa que no puedo borrar esa sonrisilla boba de mi cara, ni siquiera lo intento, me siento bien.

El camino de velas y pétalos me lleva a todas las habitaciones en las que miro intrigado por la sorpresa que me pueda aguardar, aunque nada me espera en ellas, solo están para despistar, y llego al baño solo iluminado por más velas y más pétalos, estas aromáticas y de colores, y me paro en la puerta, y ella está ahí, en la bañera, boca abajo, desnuda, con la espalda y algo más al descubierto, y una de las velas sobre ella, con la llama bailando, disfrutando del calor del agua cubierta de espuma. Me mira y sonríe de la misma manera que la miro y sonrío yo.

Retiro la vela admirando su piel color café, dejando que mi mano la roce para sentirla, me desnudo despacio, sin prisa, tenemos todo el tiempo. Me mira y juega con la mirada, y eso me gusta, me gustan esos juegos calientes que no sé a donde me llevan pero que si sé a donde quiero que me lleven, me meto en la bañera, despacio, casi sin hacer ruido, nos rozamos levemente.

El calor me recorre desde los pies hasta la espalda, ella se sienta apoyando su espalda en mi pecho, le retiro su pelo negro, muy negro, y rizado, muy rizado hacia un lado descubriendo su cuello, la abrazo y cierro los ojos llenándome del calor de su cuerpo.

Sin poderlo evitar mis labios recorren su cuello, ella suspira de placer, me abraza y yo a ella. Con una mano en su pecho y con la otra recorriendo su cuerpo hasta su clítoris, nos excitamos y gime de placer; se da la vuelta clavando sus ojos llenos de deseo, y me besa apasionadamente, y se sienta sobre mi dejando mi cara entre sus abultados pechos, y los hago míos, jugando con ellos, con su calor entre mis manos, dejando que mi lengua juegue con sus pezones erectos que saben a sales dulces de baño.

Muy excitada, la penetro bajo el agua; jadea con la respiración agitada. Noto su vagina muy caliente sobre mi, llenándome de placer, ella se mueve más, tanto que el agua se sale; se recuesta sobre mis piernas dejando que mi boca y mi lengua jueguen con su flor latente y excitada, gime. Atrapa mi cara con sus muslos, lleva mis manos a sus enormes y suaves pechos, apretando mis manos con las suyas sobre ellos, dejándonos llevar por la pasión y la lujuria, jadeando y gimiendo de un placer que espero nadie llegue a escuchar. 

Y la vuelvo a penetrar llenándome de todo su cuerpo, su calor y excitación que a su vez me excita más, llegando los dos a un punto en que nos hace temblar, y nos quedamos abrazados, jadeantes por un orgasmo que nos cubre como agua de mar.

miércoles, 16 de mayo de 2018

QUIERO



Quiero ser lo primero que vean tus ojos al despertar, y lo último antes de soñar, el primer sonido que llegue a tus oídos, y el último que cada día alcancen a escuchar.

Quiero ser lo primero que sienta tu piel, lo primero que haga latir tu corazón, y el último que cada día te llene de emoción . 

Quiero abrazarte con el primer beso de la mañana, besarte el primer te quiero de cada día, y quererte en el último beso antes de que te quedes dormida en mi pecho.


Quiero ser la primera ráfaga de aire que llene tus pulmones, quiero ser los primeros rayos de sol que te llenen de calor; quiero ser el agua que baña tu piel de seda y que huele a miel.


 Quiero ser el consuelo en las noches de desvelo, quiero ser el suelo sobre el que caminas por la vida, quiero ser una y mil canciónes que te alegren el corazón y te llenen de emociones.

Quiero ser ese poema que te emociona y te llena.

Quiero ser el beso de buenas noches, quiero ser tu descanso y tu sueño, quiero ser tu principio y tu fin.

Quiero porque te quiero.

lunes, 14 de mayo de 2018

EL CAMINO

      Sigo el camino hacia ningún lugar, un camino donde disfrutar, gozar y compartir, un camino donde desprenderme de todo lo que traigo, y abrirme a todo, sigo un camino en el que poder reconocerme en cada paso que doy, en lo de dentro y en lo de fuera, en lo malo y en lo bueno.

Ando por un camino que se que no es perdido, seguro de manera profunda y racional dentro de lo irracional, de que cada cosa y cada persona está en su lugar, seguro de que ese miedo que siento es una ilusión cerebral para desviarme de el camino, sin ser más y sin ser menos, sin saber como eras, eres ni serás antes de llegar a este presente de futuro incierto y de un pasado por olvidar.

Hablo conmigo mismo y me repito frases y palabras en esos momento de debilidad física y emocional, que me permiten avanzar.

Recuerdo seguir vivo con cada sensación, con cada recuerdo de risas y sonrisas, con cada roce del viento en mi cara.

Subir y bajar, parar y seguir, avanzar y regresar; todo son momentos que vienen y van, unos vuelven y otros no regresarán en mucho tiempo o jamás, y con ellos voy y vuelvo entre circunstancias, entre elecciones buenas y malas. Llevo conmigo esas sensaciones que me rodean de enfado y alegría, de guerra y paz a la par en mi corazón, y que me llevan a lo que soy o tengo que ser.

Ando el camino sin lamentos por la tristeza y el dolor en mi mundo bipolar de momentos únicos e irrepetibles. Es un viaje hacia el centro de mi existencia universal.

Es el camino.

viernes, 11 de mayo de 2018

DAHYANA, LA SIRENA DE COLOR TURQUESA

  
      Dicen que llegó como traída por el cielo o el mar, nadie lo sabe, solo saben o dicen, cuentan, que llegó sin esperar, y sin saber si se quedaría o algún día, tendría que marchar.

Dicen que quien la ve, ya no la puede olvidar, no la puede dejar de pensar e incluso de desear, dicen que no es una mujer, dicen que es una sirena de color turquesa, una princesa valiente, una princesa guerrera. Dicen que es un imán que hipnotiza y atrae sin poderlo, ni quererlo evitar.

Nadie se resiste a sus ojos, a su risa ni a su sonrisa, ni su piel porcelana, la cual, si la tocas, parece que se fuera a romper y con la que cualquiera se dejaría envolver, y se perdería en las olas de sus curvas interminables, y se dejaría acariciar por el mar de sus labios, que unos dicen que son dulces, y otros que son salados.

La llamaron Dahyana. Dahyana era de aroma fresco y cálido, un aroma entre licor y frutas que embriagaba y llevaba a sueños lejanos y que el cruel despertar arrebataba, por lo que volvían cerrar los ojos y volverlos a soñar y dibujar, sintiéndolos, casi viviéndolos y tocándolos, inundándoles un calor abrasador que les desboca el corazón hasta perder la razón, erizándoles la piel, imaginándola dulce como la miel.

Como dijo Calderón de la Barca, "Los sueños, sueños son", y que no lo dejen de ser, porque soñarla, desearla e imaginarla, de ella es lo máximo que podían tener.

Sueños y deseos, imaginación al poder, de una aventura en ese mar que no podía ser.

Dahyana, la sirena de color turquesa, tormenta que va pero que siempre regresa como la marea que no deja de subir y por la que se dejarían llevar.

lunes, 7 de mayo de 2018

QUE BONITO

   Que bonito ser los mejores amigos que podamos tener, que bonito poder vivir en un mundo de colores en el que los grises y el negro solo existen en la ropa, en los complementos y en los coches.

Que bonito hablarnos sin gritos, sin discutir en cada habitación ni reprocharnos nada.

Que bonito pedirnos perdón aún por cosas banales, que bonito perdonarnos incluso a nosotros mismos por llegar tarde, por esa borrachera y ese desfase que juramos no repetir más, y todo ello aún sin arrepentirnos y sabiendo entre dientes que posiblemente volveremos a hacerlo.

Que bonito seguir aquí y ahí a pesar de todo y tras cada tormenta que luego nos trae la calma, que bonito continuar a pesar de cada corazón roto, el tuyo y el mío, el nuestro y el vuestro, y levantarnos después de haber llorado solos y juntos, porque la vida sigue y el camino continúa.

Que bonito encontrar a esa persona de toda confianza y con la que el uno con el otro podéis ser vosotros mismos, que bonito querernos e incluso amarnos, y cuidarnos sabiendo de nuestras virtudes y de nuestros defectos, de nuestras peculiaridades y nuestras locuras y hasta de nuestras manías.

Que bonito mostrarnos tal cual, así como lo hace la vida.

jueves, 3 de mayo de 2018

EL PRINCIPE SAPO

    Érase una vez un sapo que ansiaba ser príncipe, y buscaba rana fuese o no princesa y quisiera reinar con él, el sapo vivía en su pequeño palacio que no era charca, ni tampoco de cristal, pasaba los días recluido en su cama real, durmiendo un sueño eterno del que quería pero no podía despertar, esperando que el dulce beso de alguna bella dama que no necesitaba que fuese reina o princesa, ni siquiera infanta, le pudiera despertar. 

Por su reino pasaban todo tipo de damas, reinas y princesas, damas y brujas y aunque con ellas soñaba, ninguna de aquel sueño despertaba a ese sapo que más que cuerpo real, tenía cuerpo de trapo. 

Se sabía príncipe, príncipe de un reino sin corona y de un palacio de suelo que aunque no era de oro, era humilde, pero él bien sabía que si alguna su corazón le abría, este bien lo podría coronar. Pero por más príncipe que fuere, al final ninguna su corazón quiere, por más que este de amor muere. 

El príncipe sapo soñaba con una y otra dama, las soñaba en su cama y no las veía como una rana, soñaba que en su trono las sentaba y con su bastón real coronaba aquellos reinos, aunque ya no fueran tierras virgenes, , soñaba que penetraba en sus palacios cálidos y ardientes, e imaginaba oír entre gemidos sus reales himnos, himnos protegidos por las montañas de vientos jadeantes que los contoneaba. 

Y aún durmiendo, de aquellos sueños en lo que mutuamente se coronaban, despertaba en aquel sueño eterno, esperando que alguna se apiadara y besara al príncipe sapo de corazón real y cuerpo de trapo.

lunes, 30 de abril de 2018

CUPIDO ME ODIA O EL AMOR NO ES PARA MI

    
    Cupido me odia o el amor no es para mi, y tengo razones para creerlo, y no se que le hice para que me odie. Se empeña y lo consigue, en que el amor no sea para mi, y no es que lo ande buscando, porque no creo en la busqueda del amor, por experiencia propia y ajena creo que este llega y se va sin llamar, y cuanto más se busca, más se esconde y juega con nosotros, pero cuando lo encuentro, cuando quiero y creo que puede ser para mí y lo intento, Cupido parece clavarme una flecha demoníaca y me lo quita, crea un efecto entre el amor y yo en el que nos repelemos el uno al otro y nos terminamos distanciando. 

Quiero al amor pero este no me quiere a mi y no se por que, no se que le hago, tal vez sea lo que no hago, aunque tampoco se que es, este no viene con un manual, o con un libro de instrucciones, y bien podría hacerlo, porque no lo termino de entender, ni siquiera se si empiezo a entenderlo. Si hay alguien ahí que lo entienda, que me lo explique. 

Dicen que soy bueno, muy bueno y hasta buenazo, y no digo que sea un santo, ni me lo considero ni voy con esos aires de aquí para allá, pero si puedo decir que soy respetuoso, comprensivo y sexualmente bueno, entonces ¿por qué el amor no es para mi?, ¿por qué Cupido me odia?, ¿estará resentido porque reparte y reparte y él no se queda con ninguna parte?, ¿o es que lo quiere todo para él?. Dicen que quien parte y reparte, se queda con la mejor parte, pero no deja nada para mi, y me gustaría saber por que, ¿qué hice?. Seguro que hay por el mundo corazones descorazonados que descuidan el amor, lo pisotean y maltratan, y sin embargo para ellos si hay amor, ¿es que hay que ser malo para tener una buena vida?, entonces, ¿los buenos, por qué somos buenos?, ¿qué es lo que se quiere y se pretende de nosotros?, ¿somos los que ponemos la mejilla para que nos abofeteen una y otra vez, en lugar de besarlas?.

No se que quiere la vida de mi, ni que pretende y ni que darle ya, porque por más que doy, por más que deseo y espero, al final siempre recibo lo mismo, un portazo en las nariz, y tengo buena nariz, pero no para recibir portazos. Pero si se que la vida tiene conmigo una deuda cada vez más grande, es una bola que cada día se va haciendo más grande, y digo yo que algún día la pagará, porque me la debe, porque es de justicia.

Y no quiero ser pesado, pero cuando una mujer llega a mi vida y creo que puede ser para mi, que puede ser ella, Cupido, la vida o los dos, deciden que no, que no es para mi, entonces es cuando no se que hacer ni que pensar ni esperar; dicen que es mejor no esperar nada de nada ni de nadie, pero francamente no se como se hace eso, no es mi naturaleza, yo quiero, espero y deseo, y con cada rechazo y con cada fracaso, deseo aún más, porque entiendo que es justo que yo, como cualquiera, tenga mi trozo del pastel, al menos una vez. Y si ese trozo del pastel no me gusta, quiero poder ser yo quien decida que no quiero más ni que quiero repetir, al menos me merezco tener esa opción una vez.

¿Será que Cupido es una mujer a la que le hice algo, y resentida me la guarda y se venga de mi una y otra vez?, porque creo que...

Cupido me odia o el amor no es para mi.


jueves, 26 de abril de 2018

QUEREMOS

      Queremos que todo sea más fácil, que el sol brille todo el año y poder alcanzar las estrellas para pedir muchos deseos; queremos que las personas no se vayan, queremos que se queden y sean eternas para caminar, llorar, reír con ellas y cambiar juntos los malos momentos por la buena suerte; queremos que grites que estás a mi lado, queremos caminar por caminos no andados.

Queremos que llegue el verano y que no se vaya nunca, queremos abrazarnos y hacer el amor bajo la lluvia hasta empaparnos, queremos perdonar y ser perdonado aún cuando no nos lo merezcamos, queremos arreglar problemas con besos y abrazos.

Queremos sonrisas que duren toda la semana, sonrisas que borren llantos; queremos que se nos caiga la venda de los ojos y nos tape las heridas; queremos dormir para soñar y de ese sueño no despertar si este no se hace realidad. 

Queremos música de baile y de amor, fumar juntos y que hagamos botellón.

Queremos despertar solo cuando salga el sol.

jueves, 19 de abril de 2018

CAMINEMOS

    Caminemos por las calles con la cabeza alta, sonrientes y con la mirada al frente, caminemos sin miedo a nada ni miedo a nadie, pisando fuerte y sin bajar la mirada, caminemos sin prisa, corramos, bailemos, hagamos lo que nos de la gana, gritemos, lloremos, riamos sin dar explicaciones de nada a nadie.

Caminemos valientes por la vida, echando arrestos, derrochando agallas, sin temer nuestro cuerpo desnudo, diciendo lo que pensamos y pensando lo que decimos, mirando a la cara, sin creernos mejor que nadie, sin pisar ni dejarnos pisar por nadie, siendo hijos, hermanos, padres, madres y amigos.

Caminemos siendo sinceros y amables, sin enfadarnos, siendo guapos por dentro aunque los demás no lo vean, brillando cada mañana, con inteligencia y poder, como dioses de carne y hueso, y sobre todo de ganas, conquistando el mundo con la sonrisa, con el cuerpo y el alma.

Caminemos sin miedo a la soledad y dejemos que sea nuestra mejor compañía, sin miedo al tiempo, porque con el tiempo, cuanto más mayores nos hacemos, más sabios somos y más batallas ganamos, porque de todo se aprende, caminemos felices, luchando por ser más felices cada día y en cada momento, caminemos sin dejar de ser lo que deseamos, con orgullo y osadía.

jueves, 12 de abril de 2018

ESAS PEQUEÑAS COSAS DE LA VIDA

   Hay gente que no pretende mucho, ni pide mucho, tal vez por esa costumbre no pretendida de disfrutar de las pequeñas cosas que de vez en cuando da la vida, esas que al final y sin darnos cuenta nos hacen grandes. 

Cosas como bailar a solas en esos momentos de tormenta en que las cosas no van como uno quiere, o como cantar aún cuando desafinan pero en cualquier caso disfrutan tanto que acaba por no importar, o acariciar ese pelo que se escurre entre los dedos, cenar o comer restos de hoy o de ayer, y reírse hasta que les duela la barriga y la boca aunque esa gente que les mira, piensen que están locos. 

Esas pequeñas cosas de la vida que hacen que no nos olvidemos de disfrutar para no perder esas buenas costumbres de la vida, o esas que hacen que quedemos desnudos y descalzos de cuerpo y alma, dejando todo lo que nos pesa debajo de la alfombra o detrás del sofá, ahí donde lo pueden olvidar.

Es gente que escucha canciones que les remueven los sentimientos y las emociones con letras que en lo más profundo les llena, gente que está en esa cola en la que otros se les cuela, gente que anda largos caminos con o sin compañía y con una botella en la mano, gente que deja la ropa apilada, desordenada y alborotada, que bebe de un trago esa copa de sabor amargo, que sale de noche en coche con sus gafas de sol para fingir que no ha visto a ese mirón. 

Esas pequeñas cosas de la vida que hacen que la ira y los enfados se pasen rápido con unos buenos tragos, es gente que duerme sin hora y con calcetines largos, con un beso de su madre en esa habitación donde el caos es el orden que con ellos va acorde cuando aun cuando ese caos les desborde.

Y por encima de todo esa gente disfruta de esas pequeñas cosas de la vida que a todos nos hace grandes.

jueves, 5 de abril de 2018

MUJER DE NADIE

   Saliste del baño envuelta en una fina toalla de la que debajo todo se te adivinaba toda mojada, y yo seguía en la cama con la respiración aún agitada por aquel despertar, y por la excitación que me provocó y todavía me provocaba el haber calentado a alguien como tú, alguien con la que tanto soñaba, lo que me llevaba a tener una nueva erección, aumentando mi calor; mi mente perversa me hizo levantarme y pensar que estando solos, podría follarte otra vez. 

Te escuchaba canturrear una canción mientras te arreglabas, hasta que tu voz se detuvo, no cantabas, hablabas, respondías al teléfono, era él reclamandote que no le hubieras llamado; en ese instante volví a volar, y mi lujuria me hizo salir en plena erección, pensando en pillarte por sorpresa mientras seguías hablando con él, con ese pobre idiota que mientras vocifera y te reclama, ignora que no le llamabas porque me follabas. 

Verte ahí medio mientras vestías lo que yo desnudaría, con tus insinuantes curvas más cachondo me ponías, más me excitaba pensar en la idea de penetrarte mientras discutís por una llamada. 

Me acercaba a ti, sin ruido que me delatara ni te delatara en aquella llamada, medio desnudo, descalzo y erecto me pegué a ti llenando mis manos con tus firmes pechos, haciéndote dar un brinco y un sordo grito con el que casi dejas caer el teléfono al notarme erecto entre tus calientes glúteos que no se me escaban debajo de aquella falda; a él se le oía preguntar si te pasaba algo, a lo que tú le respondiste que no, que casi tiras un jarrón que no tengo. 

Te diste la vuelta sonrojada, mirándome con cara de no me provoques, haciendo que te quisiera penetrar con más intensidad mientras te levantaba la falda y te descolocaba la blusa. 

Y no me pude aguantar, te quería volver a follar, y sobre el mueble, ahí sentada te penetré, e intentabas que no se notara que te gustaba, que te excitaba y que querías más, y te di más, te la metí hasta que sin querer cortaste la llamada, soltaste el teléfono y te aferraste más a mi, y querías más de mi calor, y yo del tuyo, de tus pechos y de tus pezones duros, erectos y calientes que casi no aguantaban ese corazón latente que galopaba y ardía. 

Y así, atrapado entre tus piernas, mujer de nadie, fuiste mía.

lunes, 2 de abril de 2018

AMOR EN SANGRE

     ¿Por qué cuando sacan sangre nadie nos mide los niveles de amor?. No entiendo por que si a todos, o a muchos, o al menos a algunos de nosotros nos rebosa, tenemos amor para dar y regalar con todo el corazón del mundo y un poco más, y sin embargo parece que a nadie, a casi nadie o solo a algunos o a muy pocos les importa cuanto podemos llegar a amar.

Seguro que si nos lo midieran, daría niveles altísimos de simpatía, de afecto, de cariño y de amor, o al menos de bilirrubina, testoterona o que sé yo, el caso es que a nadie le importa, nadie nos pregunta por el, y está ahí, rebosante, tanto que se nos cae de los poros y a nadie le importa, nadie lo ve, nadie se molesta en recogerlo y ver si le interesa, ni siquiera para devolver.

Pero lo tenemos, es amor en sangre, amor en vena que circula por todo nuestro ser, inundándonos de mariposas, de felicidad y hasta nos dibuja una sonrisa tonta cuando el viento nos trae ese amor de cara y todo va bien; cuando no es así, y son muchas las veces que no, al menos para mi, nos llena de nervios que nos recorren como hormigas, nos frustra y hasta nos duele en lo más profundo del alma, y nadie nos da un remedio para eso que llaman mal de amores.

Nadie nos da una sesión de diálisis para limpiar la sangre de ese mal de amores que tenemos que aguantar hasta perder el sueño, el hambre y la saciedad de esa impotencia de que no nos amen como nosotros llegamos a amar.

A falta de hambre, siempre tendremos amor en sangre.

martes, 27 de marzo de 2018

NO HAY PERDÓN NI DIOS QUE PERDONE

    No hay perdón ni Dios que perdone haber sido tan canalla al haber traicionado tan santa confianza, ni amistad tan blanca de un corazón tan noble y puro que no se merece. 

No hay disculpa para tan grande error ni tanta culpa, y con razón ese corazón quiere y debe marchar, porque nadie supo darle tranquilidad, ni el valor que él si da a los demás cuando inmerecidamente decide perdonar, porque no se supo cuidar tan grande corazón por el que ni se merece el perdón de Dios.

Con la boca llena le regala los oídos de un te quiero que si bien sincero y real viene siendo, como se merece no se lo demuestra, y por ello se fustiga y se flagela y hasta en medio de lágrimas en silencio el sueño pierde, porque soñar no merece, y menos soñar con semejante alma que no supo cuidar y que en él no merece confiar.

Y aún con su inmerecido perdón de grandísimo corazón y no se sabe si el de Dios, desde luego él no se puede perdonar, no hay castigo hacia ese que se dice amigo, porque nada va a cambiar, porque lo hecho, hecho está y nada ese gran error lo va a reparar; solo puede y en la obligación se ve de pedir sin recibir un perdón que ni siquiera sabe si algún día se llegue él mismo a dar ni a ganar.

lunes, 26 de marzo de 2018

DEL CARIÑO AL AMOR SOLO HAY UN PASO

     Dicen que del amor al odio solo hay un paso, y por mi propia experiencia personal de unos meses a esta parte, puedo decir que es cierto, al igual que puedo decir que del cariño al amor solo hay un paso. 

No se como ni cuando ocurrió, no sabría decir como, solo se y puedo decir que así lo siento, supongo que el amor es así, llega sin avisar, no llama, simplemente entra, simplemente se siente, y porque se siente se sabe que es amor. 

Es un sentimiento que crece, que empieza siendo respeto, luego simpatía, y conforme conoces a esa persona, a medida que hablas con ella, que la escuchas, la simpatía pasa a ser afecto, y crece, crece sin que te des cuenta, sin planear, y se convierte en cariño, un cariño que crece sin medida, que te llena y te desborda, te supera. 

Es un cariño tan grande que se convierte en amor, en un solo paso, pero un paso muy grande.

Y cuando te das cuenta de que es amor, duele, y es tarde para dar la vuelta, tienes que seguir el camino a donde te lleve, aunque sabes que a donde te lleva, no es al lugar donde te gustaría estar, porque ese lugar es esa persona de la que irremediablemente te has enamorado, y no puedes hacer nada porque es un amor imposible que te desespera, porque te sabes impotente ante él, y la impotencia te frustra y te quema sin que puedas hacer nada. 

Solo aguantar estoicamente, sabiendo a ciencia cierta que del cariño al amor solo hay un paso.

domingo, 25 de marzo de 2018

DULCE DESPEDIDA CON SABOR AMARGO

   Me duele mucho saber que algún día, egoístamente espero que aún lejano, te irás, y aunque entiendo que lo hagas y creo que es lo mejor, me duele mucho saber que te irás, que estarás tan lejos dejando un enorme hueco que difícilmente nadie llenará. 

Se que estarás mejor que donde ahora estás, y estarás con los tuyos, en tus raíces, que es, probablemente, donde uno debe o donde mejor está, pero no puedo evitar sentir mucha pena por tu futura marcha, dejarás un gran vacío dentro de este corazón, que sin saber como ocurrió, tanto te quiere, y te quiere mucho, quizá demasiado, quizá de una manera en la que no debería, porque querer tanto y de esta manera duele mucho, sabiendo que algún día, alguna vez estarás tan lejos de mi. 

No se que me has hecho o que demonios ha pasado para llegar a quererte así, supongo que es cierto que el roce hace el cariño; y aunque nosotros no hemos tenido tanto roce, ni durante un tiempo tanto cariño aún llevándonos siempre bien, y me arrepiento de no haberte dado más de mi antes, así ahora lo llego a sentir. 

Si del amor al odio hay un paso, o eso dicen, creo poder afirmar que del cariño al amor también. Sentimientos que si hace un año ni sentía ni se me pasaban por la cabeza, hoy me inundan y me duelen el alma sabiendo cual será final, y se que no será un adiós definitivo, se que aún estando tan lejos, las redes nos unirán, pero no será igual, no será igual que poder verte, abrazarte, reírnos cara a cara. 

Mi corazón y mi mente, en uno de los pocos momentos en que ambos se pueden poner de acuerdo, saben que esto es lo mejor para ti, pero a la vez no pueden evitar esta enorme tristeza que de lágrimas me inundan, pero que desean que seas feliz, que desean que hay donde irás recuperes tu alegría y tu tranquilidad que aquí, tan lejos de donde tal vez no debiste salir, te han llegado a robar. 

Quizá esté siendo demasiado sincero, pero sabiendo que nuestro tiempo se acaba, prefiero pecar de serlo; quiero, si mi maldita timidez y prudencia no me lo impiden, aprovechar este tiempo que aún espero sea largo para decirte te quiero, para demostrártelo como aún no he podido y sin embargo te mereces mientras maldigo el tiempo perdido y el tiempo que el destino me robará y de ti me separará, llevándose consigo ese abrazo y ese beso que no se si me deje ni me atreva a dar.

Ahora, dicho todo esto y habiendo descargado parte de mis emociones en estas líneas que posiblemente sean de las más sinceras que haya escrito nunca, solo me queda desearte y procurarte que el tiempo que te quede aquí y allá donde vayas seas feliz y pueda muchas veces verte reír, porque se te quiere y mucho.