Mis Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta piel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta piel. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de septiembre de 2024

Olor a ti



No puedo quitarme ese olor a ti, 
y ese rico sabor de tus labios 
es algo que aún no puedo describir, 
sólo sé que sabe a ti. 

Agua fresca del manantial, 
desde la palma de mi mano, 
hasta la punta de los dedos huele a ti.

Entre mi espalda y tu pecho, 
guardaremos este secreto,
la pasión de aquella noche
entre los dos. 

No existe definición, 
de lo que es hacerte el amor.

Deseos de volverte a ver, 
mirarte a los ojos,
tocar tu cara, 
tu pelo y tu piel,
besarte suave,
otra vez. 

miércoles, 27 de junio de 2018

CERVEZAS, UN POLVO Y NADA MÁS

        Suenan pajarillos en mi teléfono, lo miro, un mensaje me pregunta si bajo y me animo a unas cañas en la terraza del bar; ella está, así que ¡claro que me animo!, me arreglo, me perfumo sutilmente y bajo con celeridad. Llego y rápido la veo, no la dejo de mirar, no lo puedo evitar; un saludo a todos en plan colegueo, a ella un beso y -¿qué tal estás?-, me siento casi en el lado opuesto de donde está, hablando de todo, intentando disimular.

Tras un par de cervezas algunos se van, otros ocupan sus puestos en la mesa, y otros se van a la barra del bar a pedir más, ella se levanta, la vuelvo a mirar, se sienta a mi lado, me llega el olor de su perfume, casi la puedo rozar. Después de la tercera caña no quiero beber más, me levanto, digo que se me hace tarde, que mañana tengo que trabajar, despedidas de colegueo, otro beso y nada más, cuando me voy, a unos metros del bar oigo unos zapatos que corren tras de mi, y su voz, su voz que me dice -¡espera!-, me detengo, me doy la vuelta y llega ella, la miro y no veo nada más, solo a ella, ella y su melena suelta que baila junto a su blusa holgada que me da mucho que imaginar. Me pregunta si la puedo acompañar, y la acompaño, ¿cómo no?.

Llegamos hasta la puerta de su portal, me sonríe y me da las gracias por haberla acompañado, y me dice que se lo ha pasado genial, le devuelvo la sonrisa y le contesto que -yo igual-, respuesta que inmediatamente encuentro absurda pero que ya no la puedo borrar ni cambiar, posa su mano en mi brazo, y yo hago lo propio en el suyo, dos besos más, pero no, en ese instante nuestros labios se encuentran, se rozan y se besan, un beso corto que en el fondo quiere más, y da más enlazados los dos en un abrazo. Se da la vuelta para abrir y me dice -ven-, la acompaño detrás, apenas a un metro de ella, subimos en el ascensor cogidos de la mano, estamos en su casa.

Cierra la puerta tras de mi, deja caer el bolso y nos volvemos a besar, fundidos en labios y lenguas que se devoran y buscan más; siento calor, se acelera la respiración y me provoca una erección, quiero más. 

Nos desnudamos con ansia, casi arrancándonos la ropa, dejándola en cualquier lugar. Estamos cuerpo a cuerpo, piel con piel y mucho calor, besos y caricias y la erección cada vez mayor, penetración, y gemidos que piden más, sus piernas me atrapan y me abrazan, no me dejan escapar, el sabor de sus pechos con sus pezones duros y erectos, no podemos parar. 

Mi boca camina por su cuerpo dibujando caminos con la lengua hasta saborear el néctar de su dulce flor que engullo con ansia, gime y se contonea con pasión; se levanta y ahora es ella quien me dibuja con sus labios y sus manos hasta devorar mi erección, me gusta, no, no me gusta, me apasiona y me excita mucho más, no me deja devorar, me hace cosas que me hacen sudar. 

El calor me quema mientras me devora y me masturba, y más me hace sudar, se levanta y nos comemos a besos y la penetro tanto que creo que me pierdo en su interior, la casa se llena de gemidos tan intensos que pienso que se oyen en el exterior. Nos corremos, nos corremos tanto que rebosamos de calor y pasión. 

Es tan intenso que no quiero parar, no quiero terminar, pero sé que me tengo que marchar, y sé que este momento impensable hace un par de horas, ha sido unas cervezas, un polvo y nada más.


viernes, 18 de mayo de 2018

JUEGOS CALIENTES

      Llego a casa, y apenas abro la puerta, escucho su voz a lo lejos diciéndome que espere un momento, que no entre, sonrío, me asomo con la curiosidad divertida de un niño, medio sonriendo, la oscuridad es completa salvo por un agradable aroma a rosas y unos destellos tintineantes que la rompen, y entonces su voz juguetona y entre risas, me dice que entre. 

Entro rompiendo el silencio con mis pisadas en la tarima, llego al oscuro salón tan solo iluminado por camino de velas y pétalos de rosas que están por todas partes, hasta en una mesa del comedor bien preparada para una cena romántica, y hay más pétalos y velas que llevan al pasillo de las habitaciones. Hace calor, la calefacción está a tope, pero no es ese el calor que siento, es más intenso, más profundo, y no es sexual, va más allá del sexo, es un calor que me abriga, que me calma. Me siento tan agusto en casa que no puedo borrar esa sonrisilla boba de mi cara, ni siquiera lo intento, me siento bien.

El camino de velas y pétalos me lleva a todas las habitaciones en las que miro intrigado por la sorpresa que me pueda aguardar, aunque nada me espera en ellas, solo están para despistar, y llego al baño solo iluminado por más velas y más pétalos, estas aromáticas y de colores, y me paro en la puerta, y ella está ahí, en la bañera, boca abajo, desnuda, con la espalda y algo más al descubierto, y una de las velas sobre ella, con la llama bailando, disfrutando del calor del agua cubierta de espuma. Me mira y sonríe de la misma manera que la miro y sonrío yo.

Retiro la vela admirando su piel color café, dejando que mi mano la roce para sentirla, me desnudo despacio, sin prisa, tenemos todo el tiempo. Me mira y juega con la mirada, y eso me gusta, me gustan esos juegos calientes que no sé a donde me llevan pero que si sé a donde quiero que me lleven, me meto en la bañera, despacio, casi sin hacer ruido, nos rozamos levemente.

El calor me recorre desde los pies hasta la espalda, ella se sienta apoyando su espalda en mi pecho, le retiro su pelo negro, muy negro, y rizado, muy rizado hacia un lado descubriendo su cuello, la abrazo y cierro los ojos llenándome del calor de su cuerpo.

Sin poderlo evitar mis labios recorren su cuello, ella suspira de placer, me abraza y yo a ella. Con una mano en su pecho y con la otra recorriendo su cuerpo hasta su clítoris, nos excitamos y gime de placer; se da la vuelta clavando sus ojos llenos de deseo, y me besa apasionadamente, y se sienta sobre mi dejando mi cara entre sus abultados pechos, y los hago míos, jugando con ellos, con su calor entre mis manos, dejando que mi lengua juegue con sus pezones erectos que saben a sales dulces de baño.

Muy excitada, la penetro bajo el agua; jadea con la respiración agitada. Noto su vagina muy caliente sobre mi, llenándome de placer, ella se mueve más, tanto que el agua se sale; se recuesta sobre mis piernas dejando que mi boca y mi lengua jueguen con su flor latente y excitada, gime. Atrapa mi cara con sus muslos, lleva mis manos a sus enormes y suaves pechos, apretando mis manos con las suyas sobre ellos, dejándonos llevar por la pasión y la lujuria, jadeando y gimiendo de un placer que espero nadie llegue a escuchar. 

Y la vuelvo a penetrar llenándome de todo su cuerpo, su calor y excitación que a su vez me excita más, llegando los dos a un punto en que nos hace temblar, y nos quedamos abrazados, jadeantes por un orgasmo que nos cubre como agua de mar.

miércoles, 16 de mayo de 2018

QUIERO



Quiero ser lo primero que vean tus ojos al despertar, y lo último antes de soñar, el primer sonido que llegue a tus oídos, y el último que cada día alcancen a escuchar.

Quiero ser lo primero que sienta tu piel, lo primero que haga latir tu corazón, y el último que cada día te llene de emoción . 

Quiero abrazarte con el primer beso de la mañana, besarte el primer te quiero de cada día, y quererte en el último beso antes de que te quedes dormida en mi pecho.


Quiero ser la primera ráfaga de aire que llene tus pulmones, quiero ser los primeros rayos de sol que te llenen de calor; quiero ser el agua que baña tu piel de seda y que huele a miel.


 Quiero ser el consuelo en las noches de desvelo, quiero ser el suelo sobre el que caminas por la vida, quiero ser una y mil canciónes que te alegren el corazón y te llenen de emociones.

Quiero ser ese poema que te emociona y te llena.

Quiero ser el beso de buenas noches, quiero ser tu descanso y tu sueño, quiero ser tu principio y tu fin.

Quiero porque te quiero.

lunes, 11 de septiembre de 2017

PIEL CON PIEL

        No está enamorado de ella, no se ve viviendo juntos en un felices para siempre, ni siquiera es su tipo de mujer, sin embargo siempre que la piensa, siempre que la ve, despierta un gran deseo sexual en él. No la ama pero la desea, ¡cuánto la desea!; desea su piel, sus labios acariciando los suyos, boca con boca buscándose ardientemente mientras la desnuda, y ella a él.

Desea tenerla entre sus brazos, y entre sus piernas también, sentir sus cuerpos desnudos piel con piel, desea su boca, sus labios, su lengua en un intenso y caliente encuentro. Quiere conquistar su suave y calida desnudez, subir a la cima de sus pechos desnudos entre sus manos que los moldean y calientan en incesante roce con él, a la vez que se llena del sabor de sus pezones erectos y duros que lame y muerde ávidamente. Quiere saborearla lentamente, entre caricias y besos mutuos que les haga arder de placer, sueña con recorrer piel con piel sus curvas expuestas a él hasta alcanzar su sexo caliente y húmedo con sus gruesos labios y su lengua que juega con él en una respiración jadeante y silenciosa y volver por su arqueado y entregado cuerpo a sus ardientes y pequeñas montañas y sus pezones juguetones que le atrapan sudorosos y deseosos de follarle bien.

Sus manos bajando hasta donde la espalda pierde su digno nombre mientras el sexo de ambos se unen uno duro, firme y húmedo, muy húmedo, penetrándose suavemente en un vaivén sin fin, perdidos un deseo carnal y pecaminoso de dos corazones acelerados que quieren y desean cada vez más.

Quiere que le tome y le haga suyo, que devore su sexo empalmado una y otra vez, quiere penetrarla y conquistarla hasta el amanecer, piel con piel.