lunes, 28 de septiembre de 2020
LA OSCURIDAD QUE LLEVABA DENTRO DE SI
miércoles, 23 de septiembre de 2020
GUSANOS POR MARIPOSAS
Estaba solo en su habitación con el ruido del cortacésped como único acompañamiento, se encontraba casi a oscuras, tan solo iluminado por la pantalla de su ordenador y la poca luz que le entraba de la calle a media mañana. Estaba nublado y hacía fresco, el verano ya se había ido y los primeros vientos de otoño se hacían notar levemente en sus heladas manos, siempre las tenía frías aunque no hiciese mucho frío, era como si la sangre se hubiese ido con aquel verano que todos los años se le hacía tan corto, muchos eran los meses que le esperaban de frío, lluvia y viento, y nieve tal vez, se le hacía demasiado largo.
Sentado frente a la hoja en blanco del ordenador, le daba mil vueltas a la cabeza intentando sacar una historia para su próxima publicación, pensaba en todo tipo de historias sin saber muy bien cual contar, no tenía decidido a que público dirigirse, sabía que en su mayoría sus lectores, eran lectoras, o al menos eso pensaba porque sus seguidores mayormenete eran seguidoras, y por los comentarios que otras veces había recibido en sus ya viejas publicaciones, pero también pensaba en aquellos que alguna vez le habían escrito, lo que a veces le había llevado a publicar algo quizá más masculino, y pensaba en historias más oscuras que las que había publicado, historias grises de suspense o de asesinato, misterios tal vez, historias que las visulizaba como si se dieran casi en los años 30, 40 o 50, aunque casi siempre ocurrían en la actualidad. Veía a sus personajes que muchas veces se basaban historias que había visto en películas o series de televisión. Sin embargo, esta vez no sabía o simplemente no tenía que escribir.
Tantas vueltas a la cabeza, le bloqueaban, no sabía como empezar o si empezaba, no sabía como seguir, apenas escribía un par de párrafos y no sabía como continuar, y el ruido de la máquina que cortaba el césped de su jardín no ayudaba a aclarar las ideas, más bien las llenaba de ruido, mientras la escuchaba ir de un lado a otro, ¿tanto tenía que cortar?, ¡si había estado allí mismo hace nada!, y el jardín era pequeño, apenas doblaba la esquina del bloque donde vivía, no era el jardín de una mansión que mantuviera al jardinero ocupado media mañana, aunque esa media allí se la pasara. Tal vez lo hacía para justificar el sueldo y el tiempo y no tener que ir a ningún otro sitio más. Se paraba y bostezaba y se volvía a parar, pensaba y pensaba sin saber con que más se podría enrollar, al final solo tenía palabrería para rellenar. Escribía, borraba y volvía sobre sus letras como quien vuelve sobre sus pasos y en teoría lo escrito era mejor que lo anterior, o no, pero ahí lo dejaba cansado de no escribir nada.
Las ideas ya no fluían como antes, serían los años o simplemente que ya no había inspiración, había querido hacer tanto que ya casi no hacía nada. Tal vez escribió tanto antes, que no se guardó nada y su cabeza, su corazón y hasta sus mismas entrañas eran como un cajón vacío que suena a hueco y huele a viejo y cerrado, y el único papel que ahora quiere guardar ahí es el que pueda acabar fumado. A veces se veía a si mismo en el espejo tocándose la barba de 3 días, como si de esta pudiera sacar las ideas y la inspiración que ahora le faltaban, y a veces, como si esta le hablara, sacaba al menos una frase o dos con las que continuar.
Cuando el jardinero y su cortacésped se habían ido, solo quedaba un vacío que se extendía a él, miraba a ese vacío en el que no veía nada, y nada le inspiraba para continuar, quizá ese ruido que iba de un lado a otro, si le ayudaba y cuando no estaba, no escribía nada. Y todo aquello, mientras el tiempo corría se le echaba encima, le ponía ciertamente nervioso, le cortaba la respiración en busca de inspiración y el estómago le arrugaba, le doblaba. Aquello no eran mariposas en el estómago ni en el corazón, sentía que esas cosas eran gusanos por mariposas.
lunes, 7 de septiembre de 2020
UN WHISKY QUE SABE A JUVENTUD
Con el primer trago me vinieron recuerdos de sus noches en la discoteca Kapital, en Atocha y algunos sitios más, me llegaban flashbacks de aquellos fines de semana de ron y vodka, era como volver a ellas, como si nuevamente estuviera allí. Y las borracheras, recordaba aquellas borracheras de mezclar que tan mal me sentaban, que me quitasen lo bailao, me daba igual, aquellos años, mis años 20, ya no iban a volver y nadie me los iba a quitar. Fueron años jovenes en los que la testosterona se disparaba y donde creo comerme un mundo que se sin darme, como todos a esa edad, cuenta me lo comería a mi.
Con aquel whisky que llevaba tanto tiempo sin beber, recordé aquellas noches en las que en muchas ocasiones me llegaba a amencer, recordé ese sabor que me dejaban en la boca los no más de tres o cuatro cubatas, probablemente de garrafón, que me podía llegar a tomar, recordé también, a medida que lo bebía, aquellas vueltas en taxi, a primera hora de la mañana, e incluso aún de noche sin llegar a amanecer, con la boca medio dormida. Recordaba que solo quería dormir, y solo dormía, a veces tantas horas que se me iba el día, y llegaba la noche en la que volvería a salir.
Ya no recuerdo cual fue el primero, hace tanto de eso, tantos años y tantos pelotazos que me había tomado, al fin y al cabo todos me sabía igual. Aquel whiskola, no era de mis favoritos, casi prefería el ron con el que también tuve mis buenas borracheras, sin embargo y después de tantos años, me reencontré con ese viejo amigo que me supo hasta bien, me supo a buenos tiempos, a mis salidas por Madrid y quemar noches sin dormir, por un momento, hizo de este cuarentón un veinteañero lleno de energía más de noche que de día.
Puedo decir que ese era un whisky que sabe a juventud.
viernes, 21 de agosto de 2020
EL AIRE ARDE
El aire arde,
me quema la garganta al respirar,
me ahoga y me abrasa la piel.
No puedo pisar el suelo,
me quema los pies.
Es como estar dentro de una burbuja de aire,
denso y candente que te envuelve y te atrapa,
no te deja respirar,
te ahoga.
Solo espero que acabe pronto con esta agonía,
ni siquiera puedo pensar con claridad.
Todo está borroso y confuso,
una neblina me ciega y me quema los ojos,
casi no puedo abrirlos, me mareo y siento que caigo al suelo ardiendo,
me quema la piel y la funde capa a capa hasta llegar al hueso,
quema tanto que ni me duele.
Pronto seré huesos deshechos y carbonizados,
nadie sabrá quien soy,
y quien fui se lo llevará el viento abrasador.
El aire arde.
martes, 4 de agosto de 2020
¿DÓNDE ESTÁ SANDRA?
-¿Qué pasó anoche con Sandra, tío?, ¿qué has hecho?.-¿Que qué he hecho?, no sé, me acabo de despertar, no me acuerdo de nada.
martes, 14 de julio de 2020
EL SABOR AMARGO DE LA ÚLTIMA COPA
domingo, 28 de junio de 2020
LILITH, MI AMANTE VAMPIRO
viernes, 12 de junio de 2020
LA NOCHE QUE NACÍ VAMPIRO
jueves, 4 de junio de 2020
SOY GAEL Y SOY UN VAMPIRO
lunes, 25 de mayo de 2020
EN MI CAMA DUERME UN VAMPIRO
jueves, 21 de mayo de 2020
LA POSTAL DE ELENA
jueves, 7 de mayo de 2020
MARY´S BLOOD: TRES AMIGOS Y UNA ÚLTIMA COPA
jueves, 23 de abril de 2020
UNAS LINEAS Y UNA ROSA PARA TI
domingo, 19 de abril de 2020
DESPERTANDO EN MEDIO DE LA TORMENTA
jueves, 2 de abril de 2020
MADRID 2020: LA CIUDAD APOCALIPTICA
viernes, 20 de marzo de 2020
CORONAVIRUS: CARTA AL MUNDO
lunes, 2 de marzo de 2020
NOCHE DE MIEDO BAJO LA LUNA
Me despierto con una pereza enorme y muchas ganas de seguir en la cama unas horas más, el gato no está, le llamo sin saber su nombre, -¡Micifuz...Micifuz!... El gato apareció de no sé donde y vino hacía mí... De un salto subió a mis piernas sintiendo su calor. Me lo llevé conmigo a la cocina, me preparé un café y al gato un cuenco con leche fría sin saber si le gustaría, cogí el móvil y me puse a cotillear las redes sin mucho interés cuando de repente me fijé en un artículo con una foto medio borrosa... ¿Acaso no era la chica que vi anoche?. Leí los titulares: -En horrible accidente muere adolescente que cruzaba la calle… Luego daban los detalles de la hora; sobre las 4:30 de la madrugada... Como dos horas antes llamaba a mi piso...Todo confundido vuelvo a leer el artículo, ahí y en otros diarios más, no me lo podía creer, quería saber más, me pongo otro café pero la taza se me cayó y al recoger los cristales, junto a la mi, me corto y sangro, la trama se oscurece......................................................................................
martes, 25 de febrero de 2020
TENSO COMPÁS DESESPERADO
Y cuando ya está todo hecho, cuando ya está todo hablado, se va, y te quedas ahí en tú compás de espera, debatiéndote entre que no llegue ese mal momento en ningún momento, y que pase pronto, tan pronto que casi no te des cuenta de lo sucedido, tan rápido como una estrella fugaz.
Y te resignas, y decides armarte de paciencia entre las cuatro paredes frías que te acompañan, entre paseo y paseo por sus fríos pasillos y sus pálidas caras ahora conocidas, a las que les cuentas tu vida y ellas a ti las suyas, y con ellas de la tuya, al menos por pequeño espacio de tiempo, te olvidas mientras dejas y deseas que pase el día en ese tenso compás desesperado.

















