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miércoles, 26 de septiembre de 2018

ESTO NO ES UN ADIÓS

      A ti que sabes más de lo que aquí escribo y más de lo que se pueda leer, te digo que esto no es un adiós, porque un adiós implica un punto y final que aquí no se da, un adiós es una última página que aquí y ahora no tenemos, y no la tenemos porque esta historia, nuestra historia, tuya, mía y de todos los que nos rodean, continúa, no se acaba. 

No sé como ni cuando continuará, pero seguirá, porque así ha de ser, porque queremos, porque la vida no nos cruzó en el camino, para ahora, por capricho, tenernos que separar. 

Nos volveremos a ver, volveremos a hablar, a reír y sonreír; volveremos a dar color a la vida, a nuestras vidas, que hoy, solo hoy se tornan un tanto gris e incoloras.

Esto es solo un descanso, un paréntesis en nuestras vidas, hasta que nos volvamos a encontrar. Por todo ello te digo que esto no es un adiós, ni un final, esto, mi vida, es un hasta luego, o hasta la vista, o como quiera que se diga por allá.

Descansa y no dejes de cuidarte, porque tras este punto y aparte, no tendré que extrañarte.

jueves, 20 de septiembre de 2018

SI NO ERES TÚ

      No me vale si no eres tú, si no es tu voz la que oigo al abrir la puerta, no me vale si no es tu risa la que ríe, si esa canción no la cantas tú, porque no suena a ti, porque no es a ti a quien voy a ver, y si no te veo, nada me vale si no eres tú. 

Porque nada es igual sin ti, el tiempo no pasa ni corre igual, nada tiene el mismo sonido, ni la misma música, ni tan siquiera tiene el mismo color, nada suena igual si no eres tú, porque nada se siente igual, no hay la misma alegría, la vida no se vive igual si no eres tú con quien la puedo vivir, con quien me puedo reír, ni cantar, y en tu infinita ausencia, solo te puedo extrañar, porque sin ti nada pinta igual. 

Aunque te parezca absurdo, sin ti todo se tiñe de gris oscuro, y en esta garganta que no te puede hablar, solo hay nudos que me dejan mudo, porque ¿a quien voy a hablar si no eres tú?. 

Si no eres tú, yo no soy yo, nada en mi es igual, no tengo la misma energía, ni las mismas ganas ni alegría; si no eres tú, el sol no luce igual en este día. 

Y en la despedida, no es a ti a quien digo adios, ni hasta más ver, porque por suerte, es a ti a quien veré la próxima vez, y entonces todo cambiará, todo irá bien. 

Y entonces no te diré como son las cosas, si no eres tú.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

LA VIDA ES BESO

     La vida es beso, y el beso es vida, es el mejor lenguaje que podemos hablar, es universal, todo el mundo lo maneja y lo sabe interpretar.

En un beso se reunen todos los sentimientos que uno puede albergar, es posiblemente la mayor muestra de todos ellos en un solo gesto, en un solo momento, así que...¿por qué no besamos más?. Deberíamos hacerlo, al menos intentarlo y probar, probablemente nos entenderíamos mejor, nos entenderíamos más, porque, ¿qué mejor muestra de cariño, de amor y hasta de perdón podemos y nos pueden dar?.

Con un beso sobran las palabras, no hace falta decir nada, no tienes nada que contar, todo se dice y todo se cuenta en ese simple y sencillo gesto, que puede ser breve o puede ser prolongado, depende de cada cual. Con él, se siente y se deja sentir todo, el tacto, el calor, los latidos..., todo va en ese beso que no necesita nada más, por mucho más que se le pueda dar.

Se puede recibir bien o se puede recibir mal, pero a casi nadie un beso le cae mal, muchos lo ansian recibir, y muchos lo anhelan dar, en cualquier caso, un beso no se puede negar, no se debe rechazar, porque a veces pocos tienes ocasión de recibir, y pocos tienes ocasión de dar.

El beso es vida y la vida es beso.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

EL ORBE DE LOS DESEOS

     Desde su más tierna infancia, lo guardaba y custodiaba celosamente como si de su guardián se tratara, años llevaba sin separarse de él, siempre escondido a la vista de los demás, guardado cada vez en un sitio distinto, e incluso a veces lo llevaba consigo para que nadie se lo pudiera quitar.

Era su joya, su más preciado tesoro, su secreto, nada valía más, era su orbe de los deseos.

Cada noche, cuando todos ya dormían y nadie podía escuchar, sacaba aquella bola que parecía como hecha de piedra y cristal, la sacaba en la oscuridad, solo iluminada por la luna que dejaba entrar por la ventana.

No recordaba donde ni cuando la encontró, solo que desde entonces de ella no se separó, siempre juntos por cualquier rincón del mundo

Bajo la luz de la luna, brillaba como ninguna, a sus ojos tornaba mágica con aquellos colores que alegremente bailaban, colores que iban del azul aguamar, al violeta caramelo. Se le iba la noche dándole vueltas entre sus manos teñidas por la luna de aquellos colores. 

Cada noche, cuando comenzaba a brillar, le contaba sus secretos, sus confidencias como si su mejor amigo fuese, y le pedía y hasta le rogaba sus más profundos deseos, esos que a nadie más contaba, con el convencimiento de que aquella bola mágica los escuchaba y se los concedería, creyendo firmemente que al menos la mayoría se cumplirían. Era su ritual mágico de cada día.

No sabía cuanto tiempo pasaba cada noche con ella, no sabía si eran horas o minutos o simplemente segundo, ni siquiera lo miraba, era como si todo se parase en ese momento, como si el reloj no corriese y la tierra dejase de girar, no existía nada más.

Y tras contarle todas sus cosas, todos sus miedos y todos sus anhelos, se dormía abranzdo su orbe, abrazando sus deseos como quien abraza su amor más grande, con la seguridad de que nada ni nadie en este mundo iba a separarles.

martes, 28 de agosto de 2018

UNA CAMA, UN MASAJE Y ALGO MÁS

   Llamo, espero y después de unos segundos oigo pasos tras la puerta, y abre. No sabía quien sería mi cliente ni que me esperaba, y me la encuentro a ella, una mujer más que atractiva, esbelta y de gran presencia, de mirada dulce, tan dulce que parece que me quiera proteger. 

Con toda la confianza del mundo me toma de la mano y me hace pasar, cierra y me lleva con ella hasta su habitación, al entrar en ella, cierra la puerta como si quisiera que nadie nos molestase aún estando solos, ya dentro deja caer la bata dejando ante mis ojos su cuerpo desnudo, ¡y que cuerpo!, es perfecto, el cuerpo que todo hombre, y diría que mujer también, pueda desear. Es perfecto, líneas y curvas perfectas, una piel de aspecto suave, pechos grande y redondos, de pezones como garbanzos que te los quisieras comer, ¡y que culo!, redondo y grande, desearías tenerlo sentado sobre ti.

Sin dejar de alegrarme la vista con ella, se tumba en la cama, cerró los ojos y deja que yo me encargue de todo, empiezo por sus largas y finas piernas echando un suave aceite relajante que extiendo con mis manos muy suavemente, entrando en calor al tocar su piel, recorriéndolas desde los tobillos hasta sus suaves y firmes muslos y casi más allá, me excito, y noto que ella también, la veo mordiéndose los labios levemente, y casi puedo jurar que está medio húmeda. Subo por sus caderas, inesperadamente me coge de las manos y las lleva a su pelvis haciendo que la masajee, y con el masaje nos excitamos los dos, tanto que ella no puede reprimir un gemido, lo que provoca que yo tenga una fuerte erección que espero, no llegue a ver, pero es inútil, en su excitación su mano busca mi miembro y lo encuentra, y sobre los pantalones lo masajea como yo la masajeo a ella. 

En aquél masaje mutuo, ella se mueve cada vez más, tiene la respiración más agitada y eso hace que sus pechos no dejen de moverse arriba y abajo, lo que me hace sin poder evitarlo, que mis manos vaya a ellos y masajee suave pero intensamente, intensidad que acrecienta nuestra excitación.

Me mira, me mira con lujuria, con ganas de devorarme, las mismas ganas que tengo yo de ella. Se sienta mirándome como un tigre mira a su presa, sin darme tiempo a reaccionar me desabrocha el cinturón y el pantalón, lo baja haciendo mi erección todavía más evidente, y me termina de desnudar de cintura para abajo, haciendo que mi verga casi la de en la cara. Se da mi aceite en sus manos y la masajea junto a todo lo demás, y gimo de un placer infinito, sonríe divertida y acto seguido se pierde en su boca al tiempo que mis pelotas descansan en sus manos calientes y aceitosas. 

Me termino de quitar la ropa mientras ella sigue mamando mi verga y todo lo demás, estoy muy cachondo. Se levanta rozando nuestros cuerpos, nos comemos la boca, la penetro y gemimos a la par, creo que se ha oído en toda la casa, y no puedo parar, no quiero parar, pringamos la cama de aceite, la revolvemos en aquel revolcón caliente como la lava de un volcán. 

Lo hacemos de todas las maneras y posturas que puedas imaginar, es un chorreo de excitación y ganas que no podemos frenar. El masaje se ha convertido en un polvo que no queremos acabar, pero no podemos más, estamos apunto de corrernos, tanto que estamos a punto de explotar. 

Gemidos y temblores acaban con lo que iba a ser, y empezó siendo un masaje y nada más.

lunes, 20 de agosto de 2018

NO VOLVERÉ A CONFESAR

       No volveré a confesar, no volveré a decir ni a contar lo que siento por ti, cuanto me llegas a gustar y cuanto me haces volar. 

Me lo guardaré para mi, dentro de mi, donde nadie lo pueda ver y donde nadie lo pueda escuchar, solo te lo diré si se da algo entre los dos, algo que indique qué eso que nos pasa, es más que amistad, algo que indique qué al menos es o puede ser amor, entonces y solo entonces, te abriré mi alma y mi corazón. 

Porque no quiero que todo lo bueno y todo lo bonito que se pueda dar entre tú y yo, lo pueda estropear un imposible amor. 

Por lo tanto, cuando nos crucemos en el camino, cuando nos veamos, cuando nos conozcamos, no volveré a confesar todo aquello que siento, todo aquello que me llego a guardar y tragar casi sin masticar.

Procuraré guardar la distancia que dos desconocidos se han de dar, procuraré guardar la distancia que la amistad exige marcar, y el destino y el camino dirán si nos debemos acercar un poco o mucho más.

Y si me acerqué demasiado, si algo más que amistad te confesé y con ello nuestra buena amistad estropeé, perdonamé, no debí, pero fui debil y caí, no aprendí y me prendí de ti, pero si lo hice, si llegué a hacerlo, si aprendí, entonces seguro que no volveré a confesar.

miércoles, 15 de agosto de 2018

CIELO GRIS

    ¿Qué hacer cuando tienes un día o un momento lluvioso?, no se sabe, es un momento que se presenta sin más, sin avisar, sin buscarlo ni esperarlo, llega de repente como en llega en un día gris, tu cielo se encapota, se nubla cubriéndose de negros nubarrones que amenazan lluvia, la lluvia que sin poder hacer nada, brota de tus ojos, nublando por completo tu día y tu cielo, una lluvia que te encoge el corazón y te hace sentir triste y melancólico como un día lluvioso, y no lo puedes evitar. 

Notas las lágrimas que se amotonan en tus ojos queriendo salir a borbotones atropellándose unas a otras, y no puedes hacer nada por impedírselo, porque de todas formas van a salir, necesitas que salgan y por tanto se lo permites, y lloras como llora el cielo, salen dejándose caer frías, recorriéndote la cara y bajando por el cuello, y no las paras, te da igual, necesitas descargar igual que descarga la tormenta hasta que no quede ni una en tu cielo nublando, y lo haces sabiendo que detrás de estas, probablemente vengan más como vienen mas nubes por detrás, para llover más y más. 

Dejas que llueva en silencio, sin que nadie de ello se pueda percatar, sin que nadie se pueda ni se llegue a mojar, porque es tu tormenta, es tu lluvia, y con ella, solo tú te has de mojar hasta que no quede ni una nube que te haga llorar más.

Dejas que las lágrimas arrecien como arrecia la lluvia en una tarde de otoño, fría, triste y gris, así como te sientes, como lluvia de otoño, y sabes que pasará, y que probablemente mañana salga el sol, pero hoy no, hoy no es su día, ni su momento, ni el tuyo tampoco, y lo llevas como puedes, te rindes y te dejas llevar hasta que de tus nubes, no pueda llover más, y lo dejarás pasar, esperando que mañana sea un día mejor, esperando que mañana quiera salir el sol.


miércoles, 8 de agosto de 2018

NUNCA, ES DEMASIADO TIEMPO

       Nunca, es demasiado tiempo, mucho, pero tal vez, solo tal vez, jamás llegues a saber, ni siquiera a pensar cuanto de ti hay dentro de mi, todo lo que me haces sentir, pensar e imaginar. 

Es posible que nunca llegues a hacerte una idea de cuanto me provocas, de cuanto se acelera mi corazón y mi adrenalina con solo saber que te tendré cerca, con solo saber que de mi, a ratos te acuerdas. 

Tal vez nunca te diga cuanto me duele tenerte lejos y saber que algún día aún más lejos de mi estarás, tanto que será una distancia que no podré salvar, tal vez nunca sepas que tan largos se hacen los días sin ti y que cortas son las horas y que rápido pasa el tiempo estándo a tu lado, aunque nunca, es demasiado tiempo.

Posiblemente nunca te haga saber que siempre esperé una señal en la que pudiera ver que tú sentías si no lo mismo, al menos la mitad de lo que yo siento por ti, posiblemente nunca me llegues a ver ni a mirar como yo te veo y te puedo mirar a ti, y de cuanto me gusta tu risa y tu sonrisa, ni de que por lejos que estés, nunca me olvidaré de ti, aunque nunca, es demasiado tiempo.

Probablemente nunca leas que todavía te sigo esperando, como nunca imaginé quererte tanto, ni que sin necesitarte para nada, te necesite tanto, aunque problablemente nunca, es demasiado tiempo.

viernes, 3 de agosto de 2018

EL AMOR ES COSA DEL DIABLO

      El amor es cosa del diablo, y que no me digan que no. 

Piénsalo, cuando te enamoras pecas, pecas de pensamiento, de lujuria, te invaden las ganas y el deseo, cuando te enamoras eres capaz de saltarte todas las normas, todas las barreras que te encuentras, no evalúas el riesgo, no lo ves, solo ves a esa persona y todo lo que con ella quieres y ansías hacer. 

Fantaseas con esa persona, con mil y una cosas que con ella imaginas hacer, te sube la adrenalina y te sube el calor, no te importa entrar en el infierno del pecado de la carne, es más, te tiras de cabeza, porque lo quieres, porque lo deseas, claro que lo deseas, ¡y de qué manera!.

Cuando te enamoras te duermes pensando en ella, pensando en él, y al despertar la piensas también, el amor se te mete en la sangre como veneno de serpiente, te recorre como la sangre invadiendo todo tu ser, sin antídoto posible, sin nada que poder ni querer hacer, porque te gusta esa sensación, te vienes arriba, sin vértigo, sin pensar en la caída ni como pueda ser, te arriesgas a caer.

Y cuando ya es tarde, muy tarde para dar marcha atrás, cuando ya es tarde para poderlo solucionar, el diablo, en su infinita maldad, te dice una vez más que ese amor no puede ser, que es un amor imposible, que otra vez ese amor no es para ti, y se regodea en tu sufrimiento, y mete el dedo en la yaga para hacer la herida más grande, y que sangre más. Y ahí se queda, mirándote y riéndose, disfrutando de tu pesar, viendo como te hundes más y más, y en ese instante y en cierto modo te arrepientes de haberte dejado llevar.

El amor en sus manos, tan bonito al principio, acaba siendo macabro y cruel, y cuanto más lo sientes más te quema la piel, y nada te consuela, nada te sirve de remedio ni alivio, solo el tiempo que ralentiza hasta la exasperación, te puede ayudar, y mientras pasa, te toca aguantar, mientras esperas que por el camino ese amor puedas y dejándo y olvidando.

Al final piensas que el amor es cosa del diablo.


jueves, 26 de julio de 2018

Y SI UN DÍA NOS DECIMOS ADIÓS

   Y si un día nos decimos adiós, mejor que sea un hasta pronto a que sea un adiós, y aún con su tristeza, que sea emotivo y bonito, entrañable y desbordante de sentimiento. 

Que sea un adiós de película, de esos en los que suena la música, de esos en los que nos despedimos con un abrazo y con un beso. Un beso que no espero, aunque siempre lo deseo, un beso de esos que dejan buen recuerdo, un beso que no se olvida con el paso del tiempo.

Y si nos decimos adiós y no nos vemos, deseo que nos encontremos en los sueños, y en los recuerdos, y al vernos, nos sonreiremos y nos abrazaremos, y haremos de ese momento, otro bonito recuerdo que no olvidaremos, y que con el tiempo añoraremos. 

Y si un día nos decimos adiós, será con billete de vuelta, será con la promesa de volver, de regresar a esos instantes en que nuestros mundos, por un segundo, se llenan de cariño y de felicidad.

Hablaremos de ti y de mi, de ayer y de hoy, de quienes fuimos y de quienes somos, y en ese momento y en ese lugar, solo seremos tú y yo, seremos nosotros dos solos.

Si algún día nos despedimos, no diremos adiós.

miércoles, 18 de julio de 2018

TUS MANOS Y MIS MANOS

     Tus manos y mis manos, enlazadas, piel con piel, compartiendo ese momento en el que se para el tiempo, ese momento que solo es de nosotros dos, compartiendo ese calor único que nos hace complices de ese breve instante en el que nos sentimos y nos miramos como si fuéramos únicos el uno para el otro. 

Tus manos y mis manos, juntas, unidas y fundidas, sin saber de quien es cada cual, sintiéndose de manera excepcional e indescriptible, tu tacto y el mío siendo uno solo que nos llena de todo sin tener que decir nada, tres segundos que vuelan eternos, tres segundos en los que deseo con todo el calor tu piel me ha llegado a dar, se vuelva a repetir, y en el que aún siendo nuevamente por un breve instante, nos volvamos a tocar de una manera sin igual.  

Tus manos y mis manos, y nada más, solo ellas, solo tú y yo, miradas y sonrisas que se cruzan en un breve espacio de tiempo en el que no se quieren decir adiós.

Tus manos y manos queriendo más, ansiando más, luchando contra ese destino que nos quiere sabotear tanto que queremos y que nos podemos dar, tus manos y mis manos queriéndose tocar con tanta fuerza que nada en este maldito universo las pueda separar.

Tus manos y mis manos que tanto me hacen sentir y tanto me hacen soñar ese sueño que ainsío aún sabiendo que no se hará realidad, tus manos y mis manos que juntas tanto me llegan a inspirar, tus manos y mis manos, y nada más.

sábado, 14 de julio de 2018

DENTRO DE TI

Sueño con estar dentro de ti, dentro de tu cuerpo, para estar cerca de ti, para llevarte conmigo e ir contigo.

 Sueño con estar dentro de ti para ser tu pensamiento y tu imaginación, tu hambre y tu sed, para ser tu sueño.

Sueño con estar dentro de ti para ser tus ojos, sueño con estar dentro de ti para ver tu imagen en el espejo.

 Sueño con estar dentro de ti para ser tus oidos y escuchar juntos el universo. 
 

Sueño con estar dentro de ti para ser tu voz, para saborear tu boca y relamer tus labios.

Sueño con estar dentro de ti para ser tus manos y abrazarte y abrigarte en las frías noches de invierno.
Sueño con estar dentro de ti para ser tu piel, para olerla y acariciarla, para morderla y sentirla mía.


 Sueño con estar dentro de ti para ser tu corazón, tu latido en cada sentimiento, para ser la sangre que baña tu cuerpo.

Sueño con estar dentro de ti para ser el aire que respiras, y el que exhalas en cada suspiro.

Sueño con estar dentro de ti para andemos juntos el camino.

Sueño con estar dentro de ti, para ser tú, para vivir contigo.

domingo, 8 de julio de 2018

LOS BESOS, SUEÑOS SON

     Los besos, sueños son y no lo dijo Calderón de la Barca, pero como poetas los podemos soñar, soñar despiertos, soñar durmiendo, y con tus besos sueño yo, porque soñar con ellos, es a lo más que contigo puedo aspirar, pero no por ello los dejo de soñar, ni de desear.

Me imagino como sería ese beso, uno de esos en los que, por las ganas y los nervios, todo se vuelve aparatoso, por las gafas, por los cuerpos..., y en el que al final nos da la risa, y más que besarnos la boca, nos besamos la vida, porque aún sin ese beso, ya me das la vida y la alegría; ¡y cuánta vida con ese beso me darías!.

Beso que no espero, beso que sé, no llegará, mas no por ello lo voy a dejar de soñar, porque un beso de amigo, de cariño y de amor, es lo más bonito que podemos dar. Por todo ello no te voy a dejar de besar, ni en sueños, te daré besos con la vida, con cariño y con el corazón, besos sinceros con mucho amor.

Y aún sin tener el amor que deseo y con el que sueño, te beso con el cariño más intenso que un beso se pueda dar, sin nada a cambio que esperar. 

No dejaré de soñar con tus besos, aunque los besos, sueños son.

jueves, 5 de julio de 2018

AHÍ, A TU LADO

   Ahí, a tu lado, es donde quiero estar, donde quiero permanecer, porque a tu lado me siento bien, me haces sentir bien y bonito. 

Ahí, a tu lado es donde quiero que se detenga el tiempo, que no corra más, que no haya nadie más que tú y yo, que no pase nadie entre tú y yo, solo nosotros dos en un momento eterno y lento sin más sonido ni ruido que nuestras risas y nuestras voces, nada más, que ni siquiera el viento se pueda escuchar.

Ahí, a tu lado y no irme jamás, no dejarte de mirar, y sin querer evitarlo, que nuestras manos, aún siendo por un breve momento, se lleguen a rozar durante un instante que nunca llegue a terminar. 

Ahí, a tu lado es donde me quiero quedar, donde quiero que tenga lugar mi hogar, quiero que seas mi barrio y mi ciudad, mi país y mi continente allá donde quiera que no lleve la corriente, porque en ningún otro como en este puedo estar ni puedo verte.

Porque es ahí donde quiero estar, ahí, a tu lado.

lunes, 2 de julio de 2018

QUE BUENO FUE VOLVER A VERTE

     Que bueno fue volver a verte, volver a oír tu voz, tu risa...que bueno es tener otra vez tu alegría. 

Eres aire fresco, el aire fresco que necesito respirar cada día.

Como un adolescente madrugué, me ¿arreglé?, me perfumé y conforme pasaba el tiempo, con más nervios te esperé, como te digo, igual que un  adolescente cuando va a ver la chica que le gusta.

Y te oí, escuché tu voz, y sonreí, no lo pude reprimir, por fin te vi, después de un mes que me parecieron tres, te volví a ver, y aún sabiendo que puede ser pasajero, me alegro muchísimo de que así vuelva a ser. 

Eres mi sol entre las nubes, y hoy te volví a ver, despejaste mi cielo, me devolviste el color y el calor que en este tiempo sin ti me faltaban.

Ahora toca vivirlo y disfrutarlo, mientras espero y sobre todo deseo que sea largo, y que sea bueno y nos traiga muchos días y muchas cosas buenas, muchas alegrías y risas.

Y sé que este corazón adolescente que galopa con solo verte, salvo milagro, no tendrá mucho más que estos breves momentos en los que contigo poder estar, pero no lo puedo negar...que bueno fue volver a verte.

miércoles, 27 de junio de 2018

CERVEZAS, UN POLVO Y NADA MÁS

        Suenan pajarillos en mi teléfono, lo miro, un mensaje me pregunta si bajo y me animo a unas cañas en la terraza del bar; ella está, así que ¡claro que me animo!, me arreglo, me perfumo sutilmente y bajo con celeridad. Llego y rápido la veo, no la dejo de mirar, no lo puedo evitar; un saludo a todos en plan colegueo, a ella un beso y -¿qué tal estás?-, me siento casi en el lado opuesto de donde está, hablando de todo, intentando disimular.

Tras un par de cervezas algunos se van, otros ocupan sus puestos en la mesa, y otros se van a la barra del bar a pedir más, ella se levanta, la vuelvo a mirar, se sienta a mi lado, me llega el olor de su perfume, casi la puedo rozar. Después de la tercera caña no quiero beber más, me levanto, digo que se me hace tarde, que mañana tengo que trabajar, despedidas de colegueo, otro beso y nada más, cuando me voy, a unos metros del bar oigo unos zapatos que corren tras de mi, y su voz, su voz que me dice -¡espera!-, me detengo, me doy la vuelta y llega ella, la miro y no veo nada más, solo a ella, ella y su melena suelta que baila junto a su blusa holgada que me da mucho que imaginar. Me pregunta si la puedo acompañar, y la acompaño, ¿cómo no?.

Llegamos hasta la puerta de su portal, me sonríe y me da las gracias por haberla acompañado, y me dice que se lo ha pasado genial, le devuelvo la sonrisa y le contesto que -yo igual-, respuesta que inmediatamente encuentro absurda pero que ya no la puedo borrar ni cambiar, posa su mano en mi brazo, y yo hago lo propio en el suyo, dos besos más, pero no, en ese instante nuestros labios se encuentran, se rozan y se besan, un beso corto que en el fondo quiere más, y da más enlazados los dos en un abrazo. Se da la vuelta para abrir y me dice -ven-, la acompaño detrás, apenas a un metro de ella, subimos en el ascensor cogidos de la mano, estamos en su casa.

Cierra la puerta tras de mi, deja caer el bolso y nos volvemos a besar, fundidos en labios y lenguas que se devoran y buscan más; siento calor, se acelera la respiración y me provoca una erección, quiero más. 

Nos desnudamos con ansia, casi arrancándonos la ropa, dejándola en cualquier lugar. Estamos cuerpo a cuerpo, piel con piel y mucho calor, besos y caricias y la erección cada vez mayor, penetración, y gemidos que piden más, sus piernas me atrapan y me abrazan, no me dejan escapar, el sabor de sus pechos con sus pezones duros y erectos, no podemos parar. 

Mi boca camina por su cuerpo dibujando caminos con la lengua hasta saborear el néctar de su dulce flor que engullo con ansia, gime y se contonea con pasión; se levanta y ahora es ella quien me dibuja con sus labios y sus manos hasta devorar mi erección, me gusta, no, no me gusta, me apasiona y me excita mucho más, no me deja devorar, me hace cosas que me hacen sudar. 

El calor me quema mientras me devora y me masturba, y más me hace sudar, se levanta y nos comemos a besos y la penetro tanto que creo que me pierdo en su interior, la casa se llena de gemidos tan intensos que pienso que se oyen en el exterior. Nos corremos, nos corremos tanto que rebosamos de calor y pasión. 

Es tan intenso que no quiero parar, no quiero terminar, pero sé que me tengo que marchar, y sé que este momento impensable hace un par de horas, ha sido unas cervezas, un polvo y nada más.


viernes, 22 de junio de 2018

SOÑARTE

Ya es tarde, el sueño aprieta, si aguanto un poco más veo a la ciudad amanecer, con el tic tac del reloj de fondo, marcando mis pasos a las puertas del sueño una noche más en la que volveré a soñarte, que es mi único consuelo a este vacío y esta soledad en la que me tienes.  

Soñarte es lo único que me queda y que tengo para estar contigo, para estar cerca de ti.

Y me dormiré sin querer despertar para que no te deje de soñar, para no alejarme de ti un día más, un amanecer más con la misma rutina, las mismas caras que ver y no verte en ninguna, con las mismas frases hechas, y no escucharlas de tu boca. 

Tendré que aguantar un día más sin ti, sin verte ni oírte, solo pensándote e imaginándote y soñándote, que es lo que me queda para sentirte a mi lado, para sentirme cerca de ti, en este mundo ajeno a mi padecer y mi sufrir.

Me tocará escuchar a esta ciudad que sin ti me parece vacía, los pájaros me rechinarán en los oídos que no te oyen ni te escuchan, me piarán canciones que me resultarán grises y tristes y que me sobrarán, serán canciones que no querré escuchar, veré gente a la que no querré mirar, porque ninguna serás tú.

Mientras, esta noche y todas las demás dormiré para estar contigo, para sentirte y escucharte, mientras esta noche, dormiré para soñarte.

lunes, 18 de junio de 2018

ME GUSTA PENSAR QUE...

Me gusta pensar que somos amigos, e incluso más que amigos, como esos de las películas, en un mundo mágico lleno de colores, sin problemas ni preocupaciones.

Me gusta pensar que vivimos en un mundo en el que la gente no se habla a voces ni a gritos, ni discute en los bares ni en pasillos que no nos pertenecen ni son nuestros, ni pretende cambiar lo que en el otro considera que es un defecto.

Me gusta pensar que en esta vida no hace falta pedir perdón y que si lo hacemos, lo hacemos sin pensar que volveremos a fallar, que volveremos a hacerlo, y que cada vez que decimos algo, lo decimos de verdad, que somos sinceros.


Me gusta pensar que no importa si llego o llegas con retraso, ni si llevamos una o dos copas de más, porque de cualquier manera estamos bien, estamos disfrutando.

Me gusta pensar que entre nosotros no hay tormentas, y que la gente se da por todo y por nada las gracias, y que lo hace con ganas y con gracia, y que no nos rompemos los corazones a borbotones.

Me gusta pensar que siempre somos y podemos ser nosotros entre nosotros, que nos cuidamos y nos queremos sin reprimirnos, siendo tal cual, siendo nosotros mismos, con nuestra manera de ser y de querer.

lunes, 11 de junio de 2018

UNA TAZA DE CAFÉ CON LA QUE VOLVERTE A VER

    Amanece, los pájaros cantan, las nubes se levantan, la ciudad ya despertó, y llega la hora del café, ese café de aroma y de sabor intenso, de color igualmente potente, casi chocolate que calienta mis manos. 

Pienso mientras me despierto, me dejo llevar y me pierdo entre imaginaciones y recuerdos de momentos que en este breve tiempo hemos vivido y compartido, momentos que extraño y deseo volver a vivir, y miro por la ventana como esperando y espero poder verte, sabiendo que aún estando cerca no puedo tenerte, no puedo escucharte ni hablarte, no puedo verte, y te siento lejos, y me siento impotente. 

Es un día más sin ti, un día que parece una semana, y pasa la semana como si pasara un mes o un año tal vez, y sin embargo no pierdo la esperanza de al menos por un instante, volverte a ver.

Llaman a la puerta y deseo que seas tú aunque sé que no, pero lo espero, y espero oír tu risa y voz, y que me llene tu alegría, y con ella que mejore el día. Pero no eres tú.

Se cierra la puerta y tras ella no se va el vacío que dejas, y sigo notando tu ausencia, extrañando tu presencia, y así, sentado y frustrado y la vez esperanzado me quedo acabando mi café al que me quedo mirando, y pensando que tiene el mismo color que tiene tu piel, imaginando que sabe a ti, y que me llena como solo tú lo puedes hacer. 

Se acaba el café, la taza está vacía y yo también, sólo quedan los restos de ese riquísimo café manchando la taza, como se quedan tus recuerdos en mi, esparcidos por todo mi ser como si fuera la taza de café; dejaré que pase el día, otro día que pasará y que pasaré sin que te pueda ver, otro día más en el que te extrañaré y en el que te esperaré con mi taza de café, una taza de café con la que volverte a ver.

jueves, 7 de junio de 2018

¿QUÉ HAGO AHORA QUE SÉ QUE NO VAS A VOLVER?

¿Qué hago ahora que sé que no vas a volver?, no lo sé, de un momento a otro los nubarrones me hacen sombra amenazando una gran tormenta sobre mi, todo se volvió gris, el calor se volvió frío, las risas ya no suenan alegres, los colores ya no brillan a mi alrededor, y no se cuando te volveré a ver.

Mi pecho se llena de suspiros, mis ojos aguantan las lágrimas que se amontonan queriendo salir, me tiembla el pulso pensando en ti, ya no sé si todo da vueltas o soy yo quien las da, solo sé que nada volverá a su lugar, nada será igual, y aunque las cosas estén bien, nada será lo mismo si no te vuelvo a ver.

Solo me queda leerte, y oírte alguna vez, y si Dios quiere, aún siendo de lejos, que alguna vez te pueda ver, guardándome todo lo que siento y todo lo que pienso, quemándome por dentro con fuego intenso, y te extrañaré y te añoraré, y de mil y una maneras te imaginaré ignorando como realmente estés.

Me quedo en compañía de la soledad que tu ausencia me deja, un silencio frío que me penetra, me quedo en andando este camino, perdido entre mi imaginación y tus recuerdos con la esperanza y el deseo de que en él nos volvamos a cruzar y al menos durante un rato me quieras acompañar.

Sabiendo que a partir de ahora solo me esperan tu ausencia y tus recuerdos, me pregunto, ¿qué hago ahora que sé que no vas a volver?.