viernes, 13 de octubre de 2017
TÚ Y SOLO TÚ
jueves, 12 de octubre de 2017
PÁJARO SIN ALAS
martes, 10 de octubre de 2017
CORAZÓN TRAIDOR
sábado, 7 de octubre de 2017
DIAMANTES DE SOL Y LUNA
Diamantes de sol y luna solo para ti, porque como tú no hay ninguna, diamantes bañados en el mar azul del cielo reflejados en tu suave pelo, diamantes brillantes adornados por la infinita luz de las estrellas, que te hacen ser mi flor más bella.
miércoles, 4 de octubre de 2017
UN SEGUNDO PARA TODA LA VIDA
martes, 3 de octubre de 2017
UN COLLAR DE ESTRELLAS SOLO PARA ELLA
miércoles, 27 de septiembre de 2017
DESTINO O CASUALIDAD
En medio del destino y la casualidad, entre los miedos y las dudas de mil cuestiones y preguntas, ante las direcciones que tomar y en las que me he de adentrar en ese misterioso camino que me atrae sin resistencia y me hace divagar por él; a veces no se si ir a la izquierda o la derecha o tomar un atajo campo a través, no se si ir despacio o ir deprisa. Puedo ser prudente y cauto, ir con calma y dejar que el sol, apoyado en el hombro de la luna o ella en él, me guíe junto con el viento y me indique donde ir. Avanzo entre el miedo y la emoción, y en la mano mi corazón mientras decido que hacer, si entregarlo en parte, entregarlo todo o quedarme con él.
Mientras, me toca esperar y desear que los dos bailemos la misma música y la misma canción, al tiempo que nos abraza la incógnita de saber si el universo con todas sus estrellas sobre nuestras cabezas, conspira en contra o está conmigo, siendo amantes en la extraña melodía del destino o de la casualidad que sin previo aviso y por sorpresa se vino a presentar.
Sentado en mi vagón, pienso que lo mejor sería disfrutar del viaje hasta donde me tenga que llevar, pare donde pare y baje donde me baje, sin pensar, mirando al frente y nada más. Simplemente es que no se si este viaje es mi destino o solo casualidad.
viernes, 22 de septiembre de 2017
LO SEMEJANTE ATRAE A LO SEMEJANTE
Lo semejante atrae a lo semejante, o eso dicen, aunque también dicen que los polos opuestos se atraen, entonces uno ya no sabe si lo que atrae es bueno o malo, ni siquiera si uno atrae o es atraído.
miércoles, 20 de septiembre de 2017
LA CHICA DE LA VENTANA
En su inocente juventud tiene y calla cada día más el creciente deseo de verla, de hablarla y de tocarla. Noche a noche escondido en la oscuridad de su habitación y su vergüenza por estar ahí de fisgón, oculto de ella y de todos, solo iluminado por la luz de la calle, espera a que llegue, espera verla entrar en su habitación, desea que llegue ya, que deje su mochila en la cama y se quite su largo abrigo para ver las curvas de sus pechos ocultos tras la blusa que él ansia quitar.
Ha llegado, aparece con su larga melena suelta, su interminable abrigo y sus altos zapatos de tacón, llega para comenzar su esperada función, la función que hace solo para él. Sigue su ritual como cada noche al llegar de trabajar, deja caer su abultada mochila a un lado de la cama y poco a poco, casi de cara a la ventana se desabrocha su interminable abrigo, dejando poco a poco asomar sus grandes senos bajo la blusa mientras él no puede ni quiere dejar de mirar. El calor se apodera de él a cada botón que dejaba ver su deseado tesoro, un calor que crece desde dentro con cada botón que desabrocha.
Cada noche es como la primera noche, nervios, calor y deseo, mucho deseo por verla desnuda. Dejado el abrigo, se quita los zapatos de largo tacón, para luego desabrochar y dejar caer su corta falda dejando a su vista las medias que visten sus largas piernas, a la vista deja sus bragas que apenas escondían su entrepierna y sus bien formadas nalgas que él imaginaba acariciar mientras su pene, despierta y crece duro y abultado bajo el pantalón.
Boca seca, sudor y nervios recorren su espalda mientras ella continua con su desnudez. Ignorante, o no, la chica de la ventana abre su blusa botón a botón dejando a la luz su cálida piel. A cada paso sus senos asoman para él, se dejan ver tras el fino sujetador que por fin deja caer, muestran sus puntiagudos y carnosos pezones acompañados de un sordo gemido salido de él.
Al fin desnuda, se dirige a la ducha contigua a la habitación que él oculto en las sombras de su habitación también puede ver. Deja correr el agua de la ducha para que salga tan caliente como está él.
La observa cada noche, en el incotrolable deseo de poderla acompañar, los dos desnudos, calientes, piel con piel, su pene asoma por el pantalón en el que no aguanta más. Hirviente y duro en su mano que va de arriba a abajo, despacio y en silencio, hambriento de ella, de poderla follar, hambriento de cada parte de su desnudez bajo el agua que la baña caliente, sediento de cada parte que cubre y acaricia la espuma.
Quiere ser la esponja que acaricia y toca, quiere ser la espuma entre sus pechos y en su entrepierna, quiere ser el agua que recorre y acaricia cada rincón de su cuerpo como si lo hiciera con sus propias manos, sus labios y su lengua, quiere ser ese albornoz envolvente que la seque, que la abraze y la de el calor que ahora siente él.
Desde la oscuridad, complice de sus deseos, la ve salir de la ducha y volver a su habitación. Aún al calor de su albornoz, saca el móvil de la mochila y lo mira sin prestar atención al pecho que asoma y por el que él saliva excitado. No le presta atención cuando se lo quita y le regala sus curvas desnudas, ignora cuanto la desea noche tras noche, ignora cuando él se masturba pensando en ella antes de dormir, no sabe como se la folla pensando en ella y en sus curvas mientras duerme.
No sabe que todas las noches sueña con la chica de la ventana.
lunes, 11 de septiembre de 2017
PIEL CON PIEL
martes, 11 de abril de 2017
MUÑECA DE TRAPO
Aquella mañana fue un cruce con una vida y un mundo envueltos en una banalidad con la que ella quería acabar. Un mundo de lujos infinito que se antoja imposible incluso de interpretar, que resultó ser una pecera de tiburones hambrientos que la querían devorar. Cada vez querían más y más, querían tanto que por más que tuvieran, jamás se llegaban a saciar, un menú al que se sentaban cada día y que no tenía fin.
Ella era una máscara a la que todos querían maquillar, una muñeca de trapo con la que jugar. Al límite de todo y apunto de explotar, un día decidió acabar con esa máscara, quitársela, romperla y tirarla para que nadie la pudiera usar. Dejaría de ser su muñeca de trapo, una muñeca de trapo con la que jugar.
jueves, 30 de marzo de 2017
PIENSO, LUEGO...¿EXISTO?
martes, 31 de enero de 2017
CARTA AL TIEMPO
Al mismo tiempo quería reprocharle por los malos días y momentos de nubes negras y tormento, y por aquellos otros, buenos, muy buenos, que se llevó tan rápido y con tanta celeridad que apenas les supo a felicidad; tiempo al que no podía desagradecer por esa gente que conoció y de la que aprendió, y por esa otra que el camino, por suerte, separó y olvidó.
Con su mente en paz, por ese pasado aún presente y por ese presente que un día será pasado, solo le quedaba hablarle al tiempo que está por venir y vivir momentos en lugares inolvidables que algún día tal vez queden olvidados.
martes, 27 de diciembre de 2016
ESO DE LA NAVIDAD
Te deja las huellas del mazapán y del turrón, de las cenas y las comidas a mogollón, aderezadas con champán y polvorón. Te deja, a quién se lo deja, a ese Papá Noél, gordo como un tonel, y esa lotería que le ha tocado a no se quién.
Por suerte nos queda la sorpresa del rico roscón que siempre puede caer. Y esa, o eso, como lo quieras ver, es la Navidad, esos días de color y de alegría, y de familia, y de amigos, incluso esos que durante el año no se dejan ver.
Navidad, esa cosa que el año que viene querrá volver.
martes, 6 de diciembre de 2016
NADA DE QUE ESCRIBIR Y NADA DE QUE HABLAR
Es la condensación de todo y de nada suelto en una enorme parrafada ni muy gruesa ni muy delgada, pero bien currada y enhebrada que probablemente no sirva para casi nada. Pero que si lo relees, mola la charloteada. Y así, porque si, en un momento esto es lo que escribí.
viernes, 25 de noviembre de 2016
EN LA PROFUNDIDAD DE LOS SUEÑOS
Sabe que al final del sueño en el que se siente feliz y risueño, despertará y ahí estará el amanecer de una aventura que no olvidará, y mil veces recreará, y seguro que noche tras noche revivirá.
No sabe si se encontrará con campanilla o con alguna brujilla, o con el capitán Garfio o algún ser zafio; pero si sabe que nadando, andando o volando cualquier frontera cruzará.
Quiere ser el dueño de la profundidad de los sueños.
jueves, 17 de noviembre de 2016
Y EN MEDIO, LA NARIZ
lunes, 14 de noviembre de 2016
NO HAY EDAD PARA EL TIEMPO
La vida, pensaba, es un relato y nosotros sus protagonistas, y así sus largos dedos, casi sin pensar, comenzaban a contar y a relatar todos esos momentos, hoy más nítidos en fotos de papel, que en su día vivió hasta tocarle el corazón y la razón, todas las conclusiones a las que llegó, las cosas que con acierto o no, decidió y todos los momentos con los que fantaseó, todo lo que pudo ser y no fue o no se atrevió a hacer. Sería el relato de su vida y la de quienes la acompañaron o se colaron y entrometieron en ella dándole voz y forma a unos sonidos hoy añejos y casi mudos. Era la vida de quienes llegaron y de quienes se fueron.
Son recuerdos de una vida que ya casi no parece suya, recuerdos de cada calle y cada esquina, reunidas en un solo camino que hoy son bonitos recuerdos en blanco y negro que perdurarían más allá de la edad y del tiempo.
viernes, 28 de octubre de 2016
EL TIEMPO EN EL ESPEJO
Y se veía, se veía en aquellos ojos azules y brillantes aunque arrugados, llenos aún de alegría, se veía en esa sonrisa hoy arrugada pero que el paso de los años no borraba. Se veía en el reflejo de aquel espejo de la que hoy es abuela, esperando que este le devolviera a aquellos días hoy en blanco y negro pero llenos de vida, llenos de luz y de color que ahora solo tenía gracias a aquellas viejas fotos, algunas amarilleadas por ese ser implacable llamado tiempo, y que guardaba en el álbum de un viejo pero bien cuidado cajón.
El espíritu de aquella chiquilla estaba dentro, seguía ahí, un espíritu que le decía que todavía tenía muchas cosas que hacer, mil!, y con la mente en el futuro y el corazón en el pasado, se iba, ya bien entrada la madrugada, a dormir, esperando que saliera el sol para ponerse nuevamente en pie, dispuesta para todo lo que tenía que hacer.






































