Querida lectora, estimado lector, a vosotros os escribo hoy porque ya hace días y semanas, dos, que no lo hago, y no por dejadez, o quizá si haya cierto punto de cansancio que me he de quitar, pero sobre todo creo que ha sido y es cierta falta de inspiración.
Supongo que es algo absolutamente normal, que le pasa a todo escritor, creador...etc. Estoy en ese punto en el que estando frente a la pantalla del ordenador, no sé que escribir, no sé sobre qué o quien.
No fluyen las ideas, no afloran los personajes, estos no me dicen nada al oído, no me vienen momentos que contar o con los que fantasear. Puede ser también el tiempo que me tiene como él, oscuro y gris, con la mente nublada y encapotado, será que, como en esta época del año, mi imaginación se oscurece y en ella anochece temprano y todas mis ideas, todas las fantasías que te pudiera relatar se van a dormir, y francamente no sé cuando despertarán. Tampoco quiero molestarlas, quiero dejarlas dormir y que cuando estas quieran, se despierten y vuelvan llenas de energía y de ideas que contar.
¿Y si fueran los años?, tal vez estos empiecen a pesar tanto que aplasten todas esas ideas y fantasías que antes hasta se acumulaban y se agolpaban empujándose unas a otras ansiosas por salir y dejarse leer por ti. Antes se escapaban y salían a chorros y a borbotones, hasta se me caían de tal manera que si no las apuntaba donde fuera, por cualquier camino se perdían.
Ahora solo espero a que vuelvan, espero que se dejen ver otra vez, y en ese in pass de espera dejo esta carta sin relato para quien me quiera leer.
